Dermatólogo especialista en Dermatitis de Contacto
El término dermatitis de contacto hace referencia a un proceso inflamatorio de las capas más superficiales de la piel, que desencadena eritema o enrojecimiento y descamación. Ocasionalmente se manifiesta con vesículas, ampollas, exudación y costras. Los síntomas más habituales son el picor (prurito), el ardor o el escozor.
Tipos de dermatitis de contacto
Dermatitis irritativa de contacto
Es el tipo más frecuente. Se caracteriza por un daño cutáneo derivado de una reacción de tipo no alérgico, secundaria al contacto leve o mayor de algún irritante ocasional o repetitivo. Las áreas anatómicas más comunes que se afectan son las manos, párpados y cuero cabelludo. Los productos que con mayor frecuencia la causan son: disolventes, alcohol, detergentes, cloro, tintes y productos de peluquería, polvo derivado de actividades industriales, plantas, fertilizantes y pesticidas.
Dermatitis alérgica de contacto
Se desencadena una respuesta inmunológica cuando el paciente se expone a un alérgeno para el que ya está sensibilizado previamente. La sintomatología suele afectar a la zona de piel que ha entrado en contacto con el alérgeno, pero también puede darse una reacción sistémica más o menos grave si este alérgeno entra en el organismo a través de las mucosas, bebidas, alimentos, medicamentos o procedimientos médicos.
Existen más de 200 sustancias catalogadas como alérgenos responsables de la dermatitis de contacto, presentes tanto en la vida cotidiana como en la profesional.