Revisión de Lunares en Fabian Hernández Medicina Dermatológica
Los lunares son lesiones benignas que se forman por la acumulación de melanocitos en la piel. En consulta se realiza una exploración de los lunares que presente el paciente, estudiando la asimetría, el color, el diámetro y la evolución de los mismos. Si se sospecha que un lunar puede ser canceroso, se procederá a su extirpación y posterior biopsia.
Se calcula que cada persona tiene de media unos 20 lunares repartidos entre el rostro y el cuerpo, y cuanto mayor sea el número de lunares, mayor es la probabilidad de desarrollar cáncer de piel. Se recomienda acudir a consulta dermatológica una vez al año para realizar un chequeo, en especial los pacientes que tengan más de 50 lunares o antecedentes personales o familiares de melanoma. También es importante que el paciente acuda si percibe que un lunar ha cambiado de color, tamaño o forma.
¿Cómo detectar un lunar peligroso?
Consiste en evaluar 5 signos clave en tus lunares (regla ABCDE):
- A - Asimetría: La mitad de la lesión no coincide con la otra mitad.
- B - Bordes: Presentan contornos irregulares, festoneados, borrosos o mal definidos.
- C - Color: No es uniforme, presenta diferentes tonalidades (marrón, negro, rojizo o parches blancos).
- D - Diámetro: El lunar es mayor de 6 mm, aunque los melanomas pueden ser más pequeños.
- E - Evolución: La lesión cambia rápidamente de tamaño, forma, color o textura, o presenta síntomas como picazón o sangrado.
¿Cuándo retirar un lunar?
Se recomienda retirar un lunar cuando presenta cambios sugestivos de malignidad (tamaño, forma, color), sangra, pica o duele. También se extraen por molestias físicas (roce constante) o por motivos estéticos. Siempre debe ser evaluado por un dermatólogo antes de cualquier procedimiento.